Así se Vivió el X Festival Panche de Acordeones de Nocaima

Así se Vivió el X Festival Panche de Acordeones de Nocaima

Se mezclaron veteranos y nobeles concursantes del acordeón y el canto; fueron extraordinarios los espectáculos que vivió Nocaima desde la fecha patria del 7 de agosto hasta la madrugada del 10.    Los 19 acordeoneros de la categoría aficionados nos regalaron un nivel impresionante, mucha calidad, cada uno dejó sus huellas en todo el parque principal de la ciudad dulce, no tuvieron respiros, mostraron de que están hechos para estas lides, sus acordeones botaban chorro de notas combinadas con los bajos y sus voces, como la dulzura de la panela, eran el despertar de noches frías y silenciosas, claro si todos estaban en el parque... Los repentistas, casi todos, veteranos se movían enérgicos, tejiendo sus mejores versos, los versos, los pies forzados, las décimas. De las 10 canciones de la final se destacaron varias por sus mensajes costumbristas, por sus contenidos folclóricos y ganó la de un joven de 17 años, nativo de esta tierra, porque pintó a Nocaima con exactitud, con la alegría y amabilidad de su gente, la belleza de sus montañas, lo dulce de sus paisajes y hasta los caminos de llegada a este Paraíso. De los pequeños acordeoneros de la categoría infantil podríamos hacer una crónica especial para resaltar la cualidad, el talento y el virtuosismo de cada uno, geniales y esplendorosos... el futuro de nuestra música está asegurado.  Para hablar de los homenajeados La Dinastía Romero, necesitamos mucho espacio y mucha tinta, que grandeza la que tienen y eso que no vino Israel ni Misael, pero Rafael, Norberto, Limedes y Rosendo tocaron el corazón de Nocaimeros y Nocaimeras al escuchar sus notas, sus cantos y sus fabulosas historias. Grande esa Dinastía Viva Nocaima y su magnífico Festival Panche de Acordeones.  Dependiendo de Dios volveremos el próximo año.

Todos tenemos que saludar con empeño la titánica tarea de La Alcaldía Municipal, del alcalde Alejandro Matiz y todos sus colaboradores, de John Jairo Escobar, Ciro Acosta, y todos los miembros de la Fundación Panche de Acordeones, ninguno se rindió. Gracias mil

Antonio Daza Orozco

El 59° Festival de la Leyenda Vallenata será en homenaje a Israel Romero, Rafael Orozco y El Binomio de Oro

El 59° Festival de la Leyenda Vallenata será en homenaje a Israel Romero, Rafael Orozco y El Binomio de Oro

La Fundación Festival de la Leyenda Vallenata anuncia que el 59° Festival de la Leyenda Vallenata que se llevará a cabo del 29 de abril al 2 de mayo de 2026, será en homenaje a Israel Romero, Rafael Orozco y El Binomio de Oro.

Lo anterior se decidió por unanimidad de la Junta Directiva de la Fundación Festival de la Leyenda Vallenata, teniendo en cuenta la gesta musical de esta agrupación que integraron Israel Romero y Rafael Orozco, quienes a lo largo de 17 años grabaron 19 producciones musicales donde sobresalieron una serie de éxitos, entre ellos clásicos vallenatos.

El Binomio de Oro fue creado en Barranquilla el 16 de junio de 1976 y el nombre «Binomio» se refiere a la unión de dos personas, y «Oro» a las iniciales de sus apellidos (Or de Orozco y Ro de Romero). Esta pareja musical llevó con su estilo original el folclor vallenato a nivel internacional.

La agrupación conocida como la Universidad del Vallenato a lo largo de los años ha sido ejemplo de organización, interpretación, uniformidad y por haber ganado diversos premios, entre los que se destacan siete Congos de Oro en el Carnaval de Barranquilla.

Alegría inmensa

El acordeonero Israel Romero Ospino, al recibir la noticia del homenaje, expresó. “Es motivo de alegría inmensa al hacernos el homenaje en este certamen tan importante de la música vallenata. Este homenaje a El Binomio de Oro, lo acojo con cariño, afecto y especialmente con mucho agradecimiento que extiendo a la Fundación Festival de la Leyenda Vallenata, y a la gente que me ha apoyado como artista por 50 años. Este homenaje lo promoveré por todo el mundo”.

Por su parte, al ser contactada vía telefónica por vivir fuera del país, Clara Cabello, esposa de Rafael Orozco, manifestó “Con el alma llena de gratitud mil gracias en nombre de mis hijas y toda mi familia, a la Fundación Festival de la Leyenda Vallenata por este homenaje tan especial a El Binomio de Oro, Rafael e Israel. Celebrar su legado es mantener viva una historia que sigue tocando corazones. Gracias por honrar su música, su esencia y todo lo que representaron juntos”.

A partir de la fecha comienza la organización del 59° Festival de la Leyenda Vallenata en homenaje a Israel Romero, Rafael Orozco y El Binomio de Oro, donde Valledupar volverá a convertirse en el epicentro de diversas actividades que conllevarán a seguir cumpliendo la misión de darle la mayor trascendencia a la música vallenata, teniendo siempre presente su conservación y difusión.

 

Tomado de: https://festivalvallenato.com/ Valledupar, julio 9 de 2025 – Boletín de Prensa No. 041

 
¿De qué ha servido ser Patrimonio Inmaterial de la Humanidad?

¿De qué ha servido ser Patrimonio Inmaterial de la Humanidad?

Por estos días recordé que en diciembre de estas calendas se cumplen los primeros diez años de haber celebrado con bombos y platillos, y con alharaca presidencial, la decisión de la UNESCO de declarar a la música tradicional vallenata como Patrimonio Inmaterial de la Humanidad. 

Se me ocurrió hacerle tres preguntas sobre ese tema a dos personajes estudiosos de nuestra cultura, y en concreto de la música: Ismael Fernández Gámez, gerente de Telecaribe, y Ricardo Quintero Araújo, director del MUVA. 

Estas son las tres preguntas y a continuación sus respuestas: ⁠¿cree usted que le ha servido a la música vallenata la declaratoria como Patrimonio Inmaterial de la UNESCO? ⁠¿Qué cambios advierte usted que se han dado en la música tradicional vallenata después de la decisión de la UNESCO? ⁠¿Cuáles instituciones cree usted que han cumplido un mejor papel en sus obligaciones y compromisos con esta declaratoria?

Para Ismael Fernández Gámez: “Ha tenido un impacto positivo pero limitado en la protección y promoción de este género musical como responsabilidad del Estado colombiano. Si bien es cierto que la Unesco en ningún momento adquirió compromisos económicos y mucho menos en la promoción y expansión del género, considero que esa responsabilidad que se la dejaron al estado colombiano ha flaqueado”. 

Con relación al Plan de Salvaguarda (Pes): “Considero desde mi ángulo sin hacer parte de quienes tienen la obligación de fomentar la salvaguarda, que el estado colombiano ha cumplido muy tímidamente con la promoción del mismo a través del Ministerio de la cultura y no sé hasta donde la Unesco ha dejado de supervisar al plan, sin embargo el solo hecho de que el Estado colombiano apoye financieramente de manera tímida a los eventos culturales dentro de los festivales, puede ser una repuesta a ese Plan Especial”. 

En conclusión, indica que: “La Unesco certificó y es Colombia quien debe proteger el vallenato tradicional como corriente de estilo que debe avanzar de manera paralela como avanza el vallenato moderno con sus fusiones. Ahora bien, los festivales que son los espacios para salvaguardar dependen de lo organizado que son, de la responsabilidad general de sus organizadores y la afiliación política que tengan los organizadores con el gobernante de turno”. 

Ricardo Quintero Araújo, en cuanto a lo primero, expresó: “La declaratoria, por supuesto, ha servido; per se, nos obligó a poner la mirada sobre los retos y oportunidades que implica conservar y preservar la música vallenata tradicional. Sin embargo, es importante aclarar que dicha declaratoria no constituye un reconocimiento; por el contrario, se trata de un fuerte llamado de atención por parte de la UNESCO, que exige medidas especiales de protección”.

Y agregó: “Hay un palmario incumplimiento del Estado colombiano frente a la Convención de París de 2003, pues tanto el Plan Especial de Salvaguarda como el plan de inversiones que acompañaron la solicitud ante la UNESCO fueron incumplidos”.

En cuanto a lo segundo, dijo: “No se evidencian con claridad. De hecho, ni siquiera el Estado colombiano, a través del Ministerio de las Culturas, ha medido el impacto, ya que no ha efectuado la evaluación a la que está obligado según los términos de la Convención de París. Por lo tanto, no se conocen acciones concretas que se hayan llevado a cabo”. 

En cuanto a lo tercero: “La Nación, así como las entidades territoriales, se han sustraído de los programas y estrategias establecidos en el Plan Especial de Salvaguarda (PES). Lo que sí ha sobresalido es la voluntad y el esfuerzo por parte de los gestores culturales, quienes han desplegado una serie de acciones ante las distintas instancias gubernamentales.”

Por: Jorge Nain Ruiz Ditta

Tomado de: https://elpilon.com.co/los-festivales-del-interior-del-pais/

Ovidio Granados, siempre estuvo “Ensegundao” en el Festival de la Leyenda Vallenata

Ovidio Granados, siempre estuvo “Ensegundao” en el Festival de la Leyenda Vallenata

La noche del sábado siete de junio de 2025 fue gloriosa para Ovidio Enrique Granados Melo, quien conoce los acordeones hasta por dentro y les pone la tonalidad necesaria para que cumplan su objetivo. Todo un genio para arreglar acordeones.

“La gracia de Dios es grande y todo en su momento. Que mejor que sea en vida para alegrarme por este reconocimiento de Rey Vallenato Vitalicio, el cual agradezco a la Fundación Festival de la Leyenda Vallenata. Estoy feliz y este reconocimiento lo comparto con los seguidores de la dinastía Granados”, señaló el juglar nacido en Mariangola, Cesar.

Al preguntarle sobre lo que había pasado esa noche, agachó su cabeza, meditó un rato y estando en ese trance por su mente pasaron nostalgias primitivas que al fin y al cabo son el motivo de su vida. “Me acordé de tantas y tantas cosas y le dí gracias a Dios por darme el oficio más bello del mundo, ese que tiene música tocada con acordeón”.

Al tener el viento a su favor contó sobre su participación en el Festival de la Leyenda Vallenata, en los años 1968, 1975 y 1983, donde se coronaron como Reyes Vallenatos Alejandro Durán, Julio de la Ossa y Julio Rojas, respectivamente. “En esas tres ocasiones ocupé el segundo puesto”.

Entonces recalcó. “Después de eso me retiré de concursar porque siempre estuve ensegundao, bien ensegundao y corría el riesgo de que me cambiaran el nombre de Ovidio Enrique, por Ovidio Segundo. Claro, que al cabo de los años mi dinastía obtuvo diversos triunfos con mis hijos Hugo Carlos y Juan José, y mi hermano Almes. Entre ellos, hay dos Reyes de Reyes”.

Dentro del campo musical el maestro ‘Villo’ Granados, hizo su incursión en la pasta sonora con ‘Los Playoneros del Cesar’, y también al lado de Diomedes Díaz, grabando las canciones ‘Diana’ (Calixto Ochoa), ‘Las cosas del amor’ (Marciano Martínez) y ‘Palmina’ (Joaquín Bettín).

El taller

En un amplio kiosco de su casa ubicada en el barrio Los Caciques de Valledupar, tiene su taller de acordeones. Ese lugar, está adornado con muchos recuerdos fotográficos donde aparecen su fallecido hijo Eudes, a quien no se cansa de añorar y su fiel compañera Nidia Antonia Córdoba Cantillo, cuya partida todavía no asimila.

Ahora su hijo Ovidio Raúl, ‘Villito’, lo acompaña en la tarea de arreglar los acordeones, dando a conocer los elementos ocultos y descubriendo donde está el daño. Es interesante el trabajo de entrar al corazón de los acordeones lleno de aluminio, plástico y cartón.

Pausadamente Ovidio Granados, dijo. “Cuando se partía un pito no me gustaba tocar el acordeón y entonces venía la reparación. Antes, para arreglar un pito, uno se demoraba casi un día, ahora se hace en menos de una hora. Todo ha cambiado en ese sentido, menos el precio, que siguen siendo los mismos 20 mil pesos”. Soltó una corta sonrisa.

Consultado sobre la manera de arreglar los pitos del acordeón, habló lo necesario. “Les aplico el secreto y quedan bien. Si lo digo perdemos el trabajo. Vea, los únicos que saben ese secreto son mis hijos, especialmente Ovidio Raúl, quien me acompaña porque sabe limar las pequeñas lengüetas de metal para que al vibrar den el sonido perfecto”.

Enseguida, contó con alegría cuando hace algunos años estuvo invitado a la fábrica Hohner en Alemania, donde se maravillaron de su trabajo artesanal. “Que dicha ir allá para ver de cerca el proceso de hechura de los acordeones. El que comenzó a elaborar los acordeones (Matthias Hohner – 1857), nunca imaginó que en Colombia le íbamos a dar el mejor uso».

Bendito vallenato

El desfile de acordeoneros por la casa de ‘Villo’ Granados nunca cesa. “Todos quieren que les ponga sus acordeones diez puntos, y cuando se acerca el Festival de la Leyenda Vallenata aumentan los compromisos.

De otra parte, el viejo ‘Villo’ siguió metido en el campo de los recuerdos y expresó que los mejores acordeoneros en todos los tiempos son Luís Enrique Martínez, Calixto Ochoa, Alfredo Gutiérrez y Emiliano Zuleta Díaz. Guardó silencio y entonces anotó. “A mis hijos Hugo Carlos, Juan José, y a mi hermano Almes, no los meto en esa lista porque tocan más bonito y son unos tigres”. La sonrisa no se hizo esperar.

Luego pasó a las canciones que más le llamaban la atención. Puso en acción su memoria y se quedó con tres. ‘Lirio rojo’ (Calixto Ochoa), ‘Inmenso amor’ (Armando Zabaleta), con la que aprendió a tocar el acordeón, y ‘El cachaquito’ (Miguel Yaneth).

Esta última obra nació en Mariangola, “El pueblo más bello del mundo”, afirmó. Siguió hablando bellezas de su pueblo que lo vió nacer hace 83 años. Enseguida comunicó que se siente orgulloso de ser el estandarte de la dinastía Granados, padre de 12 hijos, los cuales le han regalado 24 nietos.

Cuando estaba pendiente a otra pregunta, se le indagó por la canción de su autoría ‘El vicio’, anotando: “Ese merengue es el himno de la dinastía. Siempre se toca y gusta mucho”. Es así como en la canción ‘El vicio’ hizo una magnifica descripción. “Le vivo rogando a Dios que me dé una vida estable, para un hombre como yo, que no le hace mal a nadie. Soy un hombre humanitario a pesar que soy pobre, soy hijo de gente noble, distinguido y muy honrado”.

Definitivamente, la vida a Ovidio Granados vino envuelta en un cuerpo bueno, noble y que ha resistido los embates del tiempo para hoy cantar victoria, teniendo cerca un acordeón ese que conoce como la palma de su mano.

En Valledupar donde la música vallenata tiene raíces profundas, el sentimiento se viste de fiesta a finales del mes de abril y un abrazo llena el corazón, vive el juglar Ovidio Enrique Granados Melo, quien fue coronado como Rey Vallenato Vitalicio, honor que le mereció los más grandes aplausos, despertándole la felicidad.

Tomado de: https://festivalvallenato.com Por Juan Rincón Vanegas – @juanrinconv

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